domingo, 10 de enero de 2021

 SEMANA 21.2

Ocaso rojo bajo nubes azules; frío.


LUNES:

Año nuevo, escuadra de 40k nueva. Por fin logré acabar la escuadra de exterminadores. Me ha llevado bastante tiempo, pero creo que ha merecido la pena. Para poder finalizarla hoy me he dado una buena paliza, empecé a eso de las 9:00 AM y acabé a las 5:00 PM. Lógicamente no estuve todo el tiempo pintando, pero tampoco he parado demasiado; lo justo para ayudar con los quehaceres de la casa, comer, dejar secar las pinturas entre capas y los necesarios descansos para la vista. Quedé tan fartuco que ni he recogido la mesa, lo dejo para mañana. Aquí os dejo una foto.


En principio este va a ser el color definitivo de mi ejército, salvo que se me crucen los cables y me decida a hacer una prueba con el naranja y definitivamente me guste más que éste, pero no creo que se dé el caso.

Por cierto, hoy estreno nuevo formato para enumerar las entradas. Ahora en ellas figura el año seguido del número de la semana, separados entre sí por un punto.


MARTES:

Hoy revisé la lista de ejército para mi siguiente partida de 40k. Pienso que me ha quedado bastante redonda, a ver qué tal resultado da cuando la confronte con la cruda realidad. Al final son 2000 puntos justos, he intentado poner todo lo aprendido en su elaboración y eso se nota en el Cuartel General, que es muy potente.


MIÉRCOLES:

Hoy poco que señalar, con el tema de los Reyes se me ha pasado el día volando.


JUEVES:

Esta mañana pasé por el Baúl de Pirus a por un par de cosillas que me van a hacer falta en un futuro no muy lejano: un imprimante negro para las minis de 40k y una caja de minis con las que complementar las cartas de Warcry y hacer una banda de Nurgle. 


VIERNES:

Hay actualización de los puntos de 40k. Efectivamente, no ha pasado ni medio año y ya me han tocado los puntos de los Precursores. Todo sea en aras del equilibrio a la hora de disputar las partidas. La verdad es que no han cambiado demasiado, 5 puntos por miniatura, pero sí lo suficiente como para que tenga que recortar de aquí y de allá para encajar los 25 puntos de propina que me han endiñado. De los Marines Espaciales también han modificado algo otro par de unidades, pero yo no las uso. No hay mal que por bien no venga, ya que me he puse a retocar la lista repasé las reglas, a ver si el domingo hago un papel digno contra Héctor, al que aprovecho para felicitar, ya que quedó octavo de 14 en la liga de la asociación. Puede no parecer un puesto muy destacado, pero hay bastante nivel, creo que puede estar bastante orgulloso. Por cierto, mi otro maestro; Edu, quedó 9º. Tampoco está nada mal.


SÁBADO:

Último repaso a la lista de ejército para la esperada batalla de mañana contra Héctor a 40k, básicamente intentado fijar las habilidades y tener una idea más o menos clara de lo que puedo hacer, en teoría, con cada unidad. Está bien tener una esquema claro de lo que se busca en la batalla, pero es necesario considerarlo simplemente como una orientación, ya que las circunstancias cambiantes de la batalla suelen hacer que no te puedas atar a un plan preconcebido. 


DOMINGO:

Por la mañana jugué la ansiada partida de 40k contra Héctor, que venía con la Deathwatch. Era mi primera partida a 2000 puntos, y la verdad es que no me pudo ir peor. Desde el principio estuve bastante perdido con tanta unidad, además nos tocó una misión con un montonazo de objetivos y un despliegue en diagonal bastante raro. Total, que no di pie con bola. La primera ronda fue bastante mala para mi; Héctor me barrió dos unidades completas: los eliminadores y los saboteadores. Éstos últimos gracias a una carga de 10", así que posiblemente con un poco más de cuidado a la hora de desplegarlos y de un poco menos de suerte por parte de mis rivales pueden ser útiles. Los eliminadores en cambio parecen una víctima propiciatoria; es la segunda vez en la que me los eliminan en la primera ronda, y eso que esta vez los puse un poco más resguardados. Posiblemente no los vuelva a usar. También se llevaron algún daño, pero nada del otro mundo los Dreadnought. En mi turno intenté eliminar un transporte aéreo, el Corvus Blackstar, con 11 minis en su interior, al final sólo le hice 4 heridas, aunque en la siguiente ronda cayó gracias a un ataque afortunado del Dreadnought que me quedaba. Tuve muy mala suerte con las letanías, ya que la que era más importante para mis planes no me salió inspiradora, y eso que sólo necesitaba un miserable 2. En fin, que sólo llegó a cargar el capellán, el judiciar y el Redentor se quedaron en tierra de nadie. Eso es otra de las cosas que debería revisar, ya que el capellán sufrió un montón de heridas al quedar rodeado de enemigos. El segundo turno de Héctor fue aún peor que el primero, así que perdí el Redentor de un único ataque. Los intercesores de asalto, quedaron en cuadro por una carga del capellán del rubio y el otro Dreadnought quedó a dos heridas de ser destruido: un desastre sin paliativos. Cuando por fin pude desplegar las dos escuadras de exterminadores y los precursores la cosa se equilibró un poco, y eso que me equivoqué con los precursores; los coloqué de forma que no pudieron disparar ya que se me había olvidado que no se puede abrir fuego sobre unidades trabadas en combate. ¡Qué fallo! Al menos los exterminadores funcionaron como un reloj, especialmente los que llegaron a cargar. Entre pitos y flautas una de las escuadras se cargó 3 miniaturas y la otra 10. Aunque una de ellas fue eliminada en la siguiente ronda por las 3 minis que le quedaban a la unidad de guardahojas, la otra escuadra, al quedar en tierra de nadie, fue el blanco perfecto de todas las unidades de Héctor que la tenían a tiro, con lo que sólo sobrevivió uno. De los malhadados precursores cayeron 3. No se pudo hacer nada más por falta de tiempo, en el caso de Héctor y en el mío por falta de competencia... Al final, sólo 3 rondas en las que no hice casi nada positivo, únicamente decir que he sacado un puñado de conclusiones. Las unidades que me han dado mejor resultado son el Judiciar, sencillamente espectacular, el bibliotecario, que no paró de hacer bajas y de apoyar al resto de unidades, y el capellán, pese a que me precipité lanzándolo a la carga a él sólo. Buena actuación del Dreadnought, el Redentor tuvo una actuación más discreta pero también lo hizo bastante bien, fue una pena que no llegara a la carga; seguramente hubiera resultado muy útil. 

Un nuevo revolcón en 40k, ahora con todos los puntos. Espero con ansia el siguiente. A ver si podemos quedar un poco antes, que a las 10:30 no nos da tiempo a jugar más que algo más de la partida.


Sigue cuidándote mucho. Un saludo.

2 comentarios:

SEMANA 22.25 El verdadero éxito sólo se logra tras superar el fracaso. Lástima que ninguna de las muchas decepciones que he acumulado me hay...