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sábado, 8 de enero de 2022

SEMANA 22.1

Feliz año para todos.


LUNES:

Hoy tuve me cancelar mi partida matutina de Star Wars Legión con Chispa por causas de fuerza mayor. Al final, la reprogramamos para el miércoles por la tarde. A ver qué tal se me da la primera partida del año...

Sin necesidad de salir de casa, y sin cambiar de tema respecto al final de año, inicié el asalto al primer bastión de Blackstone Fortress, en su versión 2.0, es decir; aplicando las heridas tal y como indica el reglamento de Cursed City. La misión se saldó con un éxito arrollador por parte de los expedicionarios. La verdad es que no he notado gran diferencia durante el desarrollo de la partida respecto a como lo jugaba anteriormente. Eso sí, como vengan mal dadas, el efecto bola de nieve, pero en negativo, tiene pinta de ser catastrófico.


MARTES:

Continúa la exploración en Blackstone Fortress, ya cayó el segundo bastión. Tal y como presuponía ayer, con la nueva forma de aplicar las heridas a los exploradores la cosa se puede poner muy complicada en muy poco tiempo. En este caso, el efecto escarabajo pelotero, es decir efecto bola de nieve pero con connotaciones negativas para mis intereses, vino de la mano de un par de tiradas de refuerzos sucesivas y muy peligrosas, tanto en cantidad, como en calidad de los enemigos. Cuando por fin pude deshacerme de ellos, el pobre Janus sólo tenía un dado de acción, es decir tenía 3 heridas, para más inri todas graves. Lo peor de todo es que todavía tenía que superar la barrera láser, menos mal que estaba inspirado y su agilidad es muy buena. La prueba se saldó con una herida superficial, menos mal, porque si llega a fracasar en la tirada el daño habría supuesto, a mayores, una herida grave y con ello el ser retirado de la partida y quién sabe si no acabaría muerto. En cualquier caso llegó al final, junto con el resto de expedicionarios, de los cuales el robot estaba igual de mal y al "obispo" sólo le quedaba un dado de acción. El único que estaba un poco decente era Pius Vorne. Gran partida, con mucha tensión en los últimos turnos. Afortunadamente tuve un poco de suerte y puedo continuar la aventura con los mismos expedicionarios.

Otra cosa que no he abandonado durante las vacaciones es el pintado de las miniaturas de la banda orka con la que he jugado las últimas partidas de Underworlds. Poco a poco, el trabajo se ha ido haciendo y cuando me he querido dar cuenta las minis ya casi estaban acabadas, sólo le faltan los detalles finales. Espero tener la banda acabada antes del fin de semana.


MIÉRCOLES:

Los Reyes Magos se han adelantado, se nota que no son funcionarios, y me han traído, Nacex mediante, el nuevo juego de Zacatrus: Lovecraft Aventura Z. Ya tenía ganas de estrenarlo; lo compré antes de las vacaciones con la esperanza de poder darle duro durante las mismas y no ha llegado hasta hoy. Aunque, en honor a la verdad, tengo que decir que la fecha de entrega, para el 22 de diciembre, era aproximada. Ahora a ver qué tal resulta, la pinta la tiene muy buena.

Por la tarde quedé con Chispa para disputar la partida de Star Wars Legión que habíamos pospuesto el lunes. Como siempre, ambos repetimos bando, Javi Rebeldes y yo Imperio; el derbi por antonomasia. Salió vencedor un servidor por un ajustado 5 a 4 al final del 5º turno, no llegamos a jugar el sexto, porque era imposible que Javi me alcanzara en el marcador. Con todo y con eso, la partida se extendió más de 3 horas; cuando llegué a casa me cayó una broca bien merecida por escaquearme de los preparativos de la cena de Reyes. En fin, qué se le va a hacer, cada uno va a su ritmo... La partida discurrió plácidamente en los primeros turnos, pero yo estaba mosqueado desde el principio, porque las condiciones de victoria establecían que por cada unidad que alcanzara la zona de despliegue enemiga al final de la sexta ronda se ganaría un punto. Javi venía con 11 unidades, yo sólo tenía 8. Visto lo cual, me lancé a aniquilar sus unidades al tiempo que avanzaba hacia su territorio, pero no sin antes ocuparme de una bolsa con un par de unidades con Infiltración que creó muy hábilmente Javi al inicio de la partida. Yo intenté algo parecido con mi Escuadrón Infernal, pero me quedé a medio camino y, como suele suceder en estos casos, fracasé estrepitosamente. Es la segunda vez que no los uso bien, tengo que plantearme muy seriamente cómo desplegarlos o cambiarlos por otra unidad, porque así pierdo mucho de su potencial. En cualquier caso, su esfuerzo heroico sirvió para retrasar el avance de las unidades de Javi, aunque no lo suficiente como para impedir que puntuaran. En el segundo turno hice uso de mis Tropas de las Nieves y su nuevas adquisiciones: el lanzallamas y las granadas de fragmentación, que combinados son demoledores. El lanzallamas añade a la reserva de dados la Deflagración, con lo que se ignota la cobertura y la granada los incrementos a crítico, con lo que de un solo ataque me cepillé a una unidad, pese a que estaba encaramada en un risco. Quizá sea más productivo usar unidades más grandes, así tienes más opciones de supervivencia, y por lo tanto de tocar más las narices al rival. En cualquier caso, todavía me quedaba su comandante infiltrada: Jyn Erso, que hizo muy bien en cargar contra mi Tropas de las Nieves, ya que las aniquiló en un par de turnos sin llevarse más que una triste herida y además logro puntuar al final de la partida. Pese a todo, la partida se me estaba poniendo cuesta arriba: con una unidad trabada, el Escuadrón Infernal en vías de extinción y la diferencia de unidades a favor de Chispa. Durante el turno 3º y buena parte del cuarto, veía la partida perdida. Pero la cosa cambió en cuanto pude enfilar el tanque y éste empezó a repartir cera... En un pisplás me cepillé varias unidades, para lo cual contó con la ayuda inestimable de Iden Versio, que también barrió a una unidad de infantería ella solita, en un único ataque. Lo malo es que mis puntas de lanza se iban cargando de heridas, tanto que el tanque quedó inutilizado, no llegaría al final de la partida, e Iden estaba a un par de heridas de cascar. Afortunadamente no fue así, pese a que Javi primó atacarme, frente a llevar a sus unidades a mi zona de despliegue. Su ataque a mis unidades para que no puntuaran le sirvió para destruir al tanque, que ya estaba virtualmente en la zona de puntuación, pero no logró cargarse nada más, entre otras cosas, porque eliminé a su andador. Creo que hice bien en no atacar al aerodeslizador T-47, pues resiste más cera de lo que parece y al final me habría quedado en tierra de nadie. Algo parecido debió pensar Javi, que dejó mi LAAT intacta. Esta nave es sorprendentemente versátil, cierto que en esta partida no hizo gran cosa en ataque, pero como transporte no tuvo precio; llevó a las Tropas de las Nieves al pie de los infiltradores y luego dejó en territorio enemigo a un par de unidades más. Sencillamente, imprescindible.

Durante la partida surgió la controversia de cómo usar las capacidades de las armas en la reserva de dados, en concreto durante el ataque de mis Tropas de las Nieves a los Infiltradores. No sé por qué cuesta tanto entender este caso particular cuando con otros similares no hay problema. Por ejemplo: si a una unidad rebelde, cuyos dados de ataque son negros, se le añade una miniatura con MPL-57 que tiene capacidad Inoizante 1 y que sólo aporta dados rojos, nadie pone en duda que de haber un impacto el vehículo queda ionizado, independientemente del color del dado que lo consiga. Es decir, se da por supuesto que en toda la reserva de dados tiene vigencia la característica Ionizante 1. Pues en el caso de hoy pasa exactamente igual; el lanzallamas hace que la reserva de dados ignore la cobertura y las granadas convierten los incrementos a crítico. No hay vuelta de hoja, al menos con el reglamento que manejo yo, aunque es verdad que no tengo la última versión.

Esta noche, tras la cena de Reyes, jugamos unas partidas de lo más entretenidas a los consabidos juegos familiares: Impact Misión cumplida. Como siempre, lo pasamos estupendamente con ellos. Pero, la guinda del pastel la puso Virus, juego que había quedado en el tintero en veladas anteriores, y que resultó ser todo un éxito de crítica y público. La vencedora fue, no podía ser de otra manera, mi madre, que para los juegos que requieren de suerte y un poco de malicia no tiene rival. En resumen un día memorable, al que añadiré la victoria del Madrid frente al modesto Alcoyano. Un recuerdo para Irene, mi gran profesora de biología de COU, que es de allí. 


JUEVES:

Como quien no quiere la cosa, he acabado de pintar otra banda orka, y van 3, de Underworlds. Desde que compré los nuevos pinceles, la cosa ha ido como la seda, básicamente porque ahora no tengo que arreglar continuamente los desaguisados que iban preparando las cerdas sueltas de los que usaba anteriormente. Creo que no volveré a usar pinceles de Citadel, son bastante caros y duran muy poco en buenas condiciones. El resultado es este:

Orkos tropicales en plena haka

Como aún estamos empezando el año, creo que todavía estoy a tiempo de añadir un nuevo propósito al mismo, y es que cada mes pinte una banda, o equivalente.  De momento, para enero ya tengo los deberes hechos...

Tanto gustó ayer Virus, que hoy mi esposa me propuso, por iniciativa propia, jugar unas partidas. Me ganó todas, ¡pero me lo pasé genial!

Después de la paliza que me dio Inés, me resarcí con Obsidius Mallex y demás patulea del Blackstone Fortress. Efectivamente, pude vencer al tercer bastión sin pasar tantos apuros como en el anterior. La clave de la partida estuvo en la primera carta de encuentro de la ruta de acceso, que era una emboscada de lo más traicionera. Menos mal que estuve bastante ágil y gasté a tiempo uno de los apoyos. De no haber ganado la iniciativa, creo que habría tenido que abortar la misión. Gran juego, aunque ya estoy empezando a notar ciertos síntomas de hastío. Síntomas, hasta cierto punto lógicos, pues llevo con este juego a pico y pala casi todas las vacaciones.


VIERNES:

Completé otra jornada de exploración en el Blackstone Fortress a fin de conseguir las dos pistas que me faltaban para poder intentar el asalto del último bastión. Al final lo conseguí, pero me costó bastante porque tuve que recoger 18 cartas de suministros hasta poder dar con las que necesitaba; el resto fueron cartas de Arqueotecnología. Bueno, lo dejo todo preparado para mañana, hoy no voy a seguir, pues es posiblemente el bastión más complicado y necesito estar en plena forma para asaltarlo.

Por la tarde me hice con una copia del nuevo coleccionable de Warhammer 40.000. Seguramente sólo compre los 3 primeros números y alguno suelto que me interese especialmente. He visto alguna miniatura y varias piezas de escenografía muy chulas.

Después de cenar llegó la hora de la revancha con Virus, y esta vez pude imponerme a mi santa por un ajustado 2 a 1. ¡Mañana el desempate!


SÁBADO:

Ha caído el último bastión, ahora ya sólo queda el asalto a la Cripta Estanca del Blackstone Fortress. Asalto, que muy posiblemente posponga hasta el próximo fin de semana, porque además de empezar a estar un poco saturado del juego, no creo que mañana pueda tener tiempo suficiente para jugar la última etapa del juego como Dios manda.

Por la noche se disputó la gran final de Virus entre mi esposa y un servidor, como no podía ser de otra forma, me aplastó 2 a 0. Enhorabuena, Inés.


DOMINGO:

Hoy di mis primeros pasos en el nuevo juego de Zacatrus: Lovecratf, Aventura Z. La verdad es que tiene muy buena pinta, pero todavía no puedo sacar conclusiones definitivas. Seguiremos informando...


Sigue cuidándote mucho. Un saludo.

domingo, 2 de enero de 2022

SEMANA 21.53

Feliz 2022 para todos.

LUNES:

Sesión ultramaratoniana de Blackstone Fortress. El esfuerzo ha merecido la pena y, a eso de las 2:30 AM, he logrado completar el asalto al primero de los 4 bastiones que dan paso a la Cripta Estanca.


MARTES:

Hoy me toca darme un buen atracón del reglamento de Star Wars Legión, pues hace que no juego unos 4 meses y necesito un repaso a fondo, e inmediato, para la partida de mañana contra Pablo. Espero que los puntos no hayan cambiado, porque no creo que me de tiempo a rehacer la lista. De todas formas, qué ganas tengo de volver a echar una partida a este gran, gran juego. El problema es que hay demasiados juegos muy, muy buenos y el tiempo libre es limitado. Al menos en mi caso.


MIÉRCOLES:

Gran sesión de Star Wars Legión esta mañana contra Pablo, que resultó vencedor por un ajustadísimo 2 a 1. Hacía mucho que no jugaba a este gran juego y se notó bastante que estaba un poco "atocinado". Aunque no me acordaba demasiado bien de las cosas durante los primeros turnos, luego fue todo como la seda. Eso sí, donde no se me notó nada de anquilosamiento fue en las tiradas de dados, especialmente en los de defensa; estaba igual de sembrado que en la última partida. Salvé con sólo dos heridas 14 impactos sobre Iden Versio. Casi nada. Se agradece el espíritu deportivo de Pablo, que encajó el revés, los reveses porque en realidad fueron dos tiradas de defensa de 7 dados cada una, con gran estoicismo. El escenario de batalla no me resultó muy favorable, especialmente las condiciones de victoria, ya que no las había jugado nunca y premiaban el avance frenético de las tropas de infantería hacia territorio enemigo, cosa que a mi no me gusta demasiado; prefiero ir madurando la situación y asumir pocos riesgos. Por cierto, menos mal que me dio por revisar los puntos, porque han bajado un montón desde la última vez que jugué.

Minuto y resultado: en el primer turno fui más bien reservón, pese a todo mi Escuadrón Infernal tuvo que lamentar una baja, el resto de mis unidades pasaron sin pena ni gloria. En la Fase de Mando elegí una carta de 3 puntos con la idea de retener a mis vehículos hasta que se moviera "la furgoneta" de Pablo y así poder atacarla con Ataque Apuntado, al tiempo que le negaba tal posibilidad. Como era de esperar, mi rival no cayó en la trampa. Así pues, tuve que contentarme con atacar con el tanque a un bláster semiestático, que estaba en cobertura densa. Posiblemente ese fuera el fallo más importante, junto con otro del turno quinto que comentaré en su momento, que cometí en toda la partida. A toro pasado, me he dado cuenta que hubiera sido mucho más práctico atacar a cualquiera de sus tropas de línea que tenía al lado. Pese a todo fui contumaz y en el segundo turno volví a al carga con el Escuadrón Infernal, al que ya sólo le quedaba un integrante. En cuanto se me puso a tiro "la furgoneta" le di con todo lo gordo del tanque, pero los escudos impidieron que la cosa fuera a mayores y sólo le hice una herida. Cuando dejamos la partida, al final del turno 5º, aún estaba en pie, eso sí, a una herida de cascar. Mi LAAT, que iba avanzado por el lateral del tapete para desembarcar a las Tropas de Nieve en territorio enemigo sufrió un serio revés, podríamos decir que se quedó helada, cuando un ataque de unas simples tropas de línea la ionizó. Eso sucedió en tres ocasiones, lo que ralentizó mucho su avance y, por lo tanto, mis planes de desembarco en la tierra prometida. En cualquier caso, el cacao se organizó en el centro del tapete, cuando "la furgo" tiró de freno de mano en el santísimo medio y desembarcó a los Wookiees. Menos mal que tuve la precaución de dejar en Alerta a mis Costeros, que los recibieron con fuego graneado que hizo una baja según ponían un pie en tierra. En su segunda acción cargaron contra Iden, con la consabida esquiva heroica por su parte. Menos mal, ya la había visto fuera de combate antes de pegar un solo tiro. El resto de minis no hicieron gran cosa. En el tercer turno me fui a por los Wookiees y me bajé a otro con el ataque de Kallus, pese a todo volvieron a hacerme 7 impactos en Iden de los que esquivé 6. Casi nada... Al final del turno ya sólo quedaba un peludo, pues la propia Iden y los costeros que pasaban por ahí les dieron para el pelo. El resto de unidades a lo suyo: el LAAT semi bloqueado, el tanque apenas arañando a la furgoneta, el único miembro del Escuadrón Infernal vivo huyendo como un poseso y las Tropas de Asalto se ponían a cubierto. Las Tropas de Nieve no hacían nada, pues con su escasa movilidad y su mala puntería estaban mejor, o eso creo, dentro del LAAT. Al inicio del tercer turno Icen se cargó al Wookiee que quedaba y el LAAT se cepilló a media unidad de tropas rebeldes. Pero mis Tropas de Asalto quedaron reducidas a 2 minis y cayó el Escuadrón Infernal. Mientras tanto, el LAAT empezaba a ser castigado duramente y ya estaba averiado, pese a todo, su pasaje seguía bien calentito en su interior. Pablo seguía su avance y ya había depositado una de sus cargas en la zona de puntuación, así que ya iba ganando 1 a 0. Yo seguía más atascado que un estreñido que sólo come arroz... Al inicio del cuarto turno perdí a mi LAAT, la cosa se ponía muy mal. En cambio el tanque, que ahora llevaba a las Tropas de Asalto estaba fresco como una lechuga y repartiendo bastante estopa; a la furgoneta ya sólo le quedaban dos heridas para cascar y dejó de poder disparar. Pablo puntuó otra vez y yo perdí a mis Costeros, que ya estaban bastante tocados, mientras mis Tropas de Nieve iban avanzado lentamente hacia territorio enemigo. En el quinto turno, el último que jugamos, las tropas de Nieve depositaron su carga en zona de puntuación, así que ya íbamos 2 a 1. Mientras que las Tropas de Asalto se bajaron del tanque y se lanzaron a la zona de puntuación rival. La verdad es que avancé demasiado con ellas, éste es el segundo error grave de la partida, pues se pusieron a tiro de un comandante de Pablo, que se los cepilló. Una pena, si hubiera avanzado un par de centímetros menos estarían ocultos y en el siguiente turno, salvo que Pablo se hubiera activado primero, podrían haber dejado la carga en zona puntuable y la partida hubiera quedado en tablas.

Antes había hablado de un par de errores graves, pero haciendo memoria me doy cuenta de otro, que no es un fallo estratégico, ni táctico ni nada de eso. Fue algo tan pueril como que se me olvidó mover junto con Kallus la carga que le había asignado al inicio de la partida. Es más, para poder soltarla es necesario realizar una acción, cosa que no hice en ningún momento. Eso hizo que perdiera una activación completa con él, pues moví para recoger una carga que habían dejado los difuntos Wookiees, cuando debería haber movido dos veces hacia la zona de despliegue enemiga, simplemente portando la suya, además cada unidad sólo puede llevar una carga. De esa forma hubiera matado dos pájaros de un tiro: habría huido del alcance de Skywalker, que finalmente lo trabó en combate, y me habría acercado definitivamente a la zona de puntuación. Bueno, para la próxima intentaré estar más atento... Aunque con el follón de fichas, miniaturas... que se montó en el centro del tapete no me extraña que me olvidara, o no viera, la carga. 

Otra cosa que me he dado cuenta ahora que se hizo mal, fue el uso de los escudos; en vez de, una vez descontados los escudos usados, lanzar los dados de defensa correspondientes, se lanzaron tantos dados como impactos recibidos y luego se cambiaban tantas caras blancas a éxitos como escudos se habían usado. Así es normal que la "furgo" durara tanto... También usé mal las granadas, al añadirlas a una unidad todas las miniaturas de esa unidad las adquieren, y lancé un dado negro y 4 blancos con las Tropas de las Nieves, en vez de 5 dados negros. Tampoco tiene más trascendencia, porque sólo las usé una vez en toda la partida y ya muy al final de la misma.

Como no podía ser de otra forma yo también hice mi cagadita a mi favor, y es que al usar los misiles del LAAT no giré la carta, es decir, los usé dos veces más de lo debido. Ya se ve que en todas las casas cuecen habas, y en la mía a calderadas.

No pudo ser. En cualquier caso, gran partida.


JUEVES:

Más caña al Blackstone Fortress, tras una rápida misión de exploración me he hecho con las 4 pistas necesarias para asaltar el segundo bastión con éxito. Vamos a por el tercero.


VIERNES:

Último día del año. Llegados a este punto parece necesario hacer un pequeño resumen de lo acontecido a nivel lúdico, durante el mismo. En mi caso, al menos desde el verano, que es cuando empecé a llevar una estadística rigurosa, el resumen es el siguiente:



Desde un punto de vista resultadista no me puedo quejar de cómo me ha ido el año, más victorias que derrotas (47 a 34, con un empate).

Cierto es que los datos son muy fríos, máxime cuando hablamos de algo tan subjetivo como los juegos. Así que para tratar de dar un enfoque más humano y menos serio al asunto diré que estoy muy contento, en primer lugar, de haber jugado tantas partidas, máxime en un momento en el que es tan complicado juntarse con los colegas. En ese sentido, la asociación, como ya hiciera el año pasado, ha tenido un comportamiento ejemplar, salvo las típicas, inevitables y estúpidas excepciones de rigor, y siempre se han cumplido las normas sanitarias establecidas. Quizá lo que más me llame la atención es que hay 4 juegos, en realidad 3, porque sí he jugado un par de partidas a 40K, que no he tocado para nada: Warcry, Bood Bowl y Star Wars Destiny. La explicación es bien sencilla, no tengo más tiempo y hay que priorizar. No obstante, en el caso de Blood Bowl, si se hubiera puesto en marcha la liga o una copa, sí que habría participado encantado. De los juegos a los que sí le he dado, posiblemente el que más satisfacciones me ha dado ha sido Kill Team, pese a que el balance no ha sido demasiado bueno para mi, seguido muy de cerca por Legión, pese a que le he dado muy poco. En tercer lugar pondría a X-Wing, que quizá me resulte un poco más simplón que los otros dos, además no tiene el componente del hobby. En cualquier caso, mis prioridades entre estos 3 juegos son muy similares, me gustan casi por igual. Sería casi como preguntar a un niño; ¿a quién quieres más: a mamá, a papá o al butanero? Un poco más descolgado estaría Underworlds, que no acaba de llenarme, posiblemente porque juego muy esporádicamente. El que no me ha gustado demasiado, y mira que tenía fe en él, es Magic. He jugado poco, pero me parece bastante mejor Keyforge, que es del mismo autor. Cierto es que no he jugado, ni gastado, lo suficiente como para hacerme un mazo en condiciones, pero me ha decepcionado, sobre todo por las expectativas que acompañan a este juego mítico. 

Como también es el último día del mes, aquí va el resumen del mismo:












Por otra parte, sigo a tope con el Blackstone Fortress, me he dado una panzada, pero ha merecido la pena, pues ¿qué mejor que dejar preparado para la primera partida del año el asalto a la Cripta Estanca? Eso sí, asaltar los dos bastiones que me faltaban me ha llevado toda la mañana, madrugón incluido, y buena parte de la tarde. Menos mal que íbamos a cenar a casa de mis suegros y no tuve nada que hacer en todo el día.


SÁBADO:

En estos días he intentado reflexionar sobre el año pasado e intentar sacar, a partir de lo vivido, conclusiones que me permitan plantearme otras metas de cara al nuevo año. Quizá sea el momento de ser un poco más realista y dejar el sueño de pretender jugar a todo lo que tengo. También hay que empezar a poner un poco de freno a tanta compra, especialmente cuando es casi seguro que no tenga tiempo para jugarlas. Así pues, quedarán sin comprar el Dungeon Bowl, algún que otro juego de rol, a los que nunca saco tiempo para jugar, y otras cosas del estilo. Por otra parte voy a dejar aparcados otros juegos que ya obran en mi poder hasta mejor ocasión, entre ellos destacar el Warcry, Magic y Star Wars Destiny.

El resto de juegos formarán mi núcleo lúdico y el objetivo es jugar una partida trimestral mínimo con cada uno de ellos. Aunque también daré por válido jugar al menos 4 partidas al año a cada uno, independientemente de cuándo lo haga.

De todas formas, mi principal objetivo sigue siendo pasarlo bien, ya sea con los colegas o en solitario y, en la medida de lo posible, mejorar mi juego. También me propongo dar un buen acelerón al pintado de miniaturas, reduciendo el enorme stock de minis sin montar ni pintar que tengo almacenadas por casa.

Cambiando de tema: ¡No hay mejor forma de empezar el año que asaltando con éxito a la Cripta Estanca! Me ha encantado retomar este Blackstone Fortress. Gran juego, supongo que se convertirá en un clásico navideño. Pese a todo, no he desvelado el secreto del sobre sellado al que te da acceso la profanación de la Cripta Estanca. La razón es doble, por una parte seguir con el aliciente para futuras misiones y por otra, que es la que ha tenido más peso, el hecho de que en ningún sitio del reglamento he encontrado qué se hace con los dados de acción cuando sufres heridas, es decir; cuando te atacan antes de tu activación. Como estaba un poco mosqueado, miré el reglamento de su sucesor, el Cursed City, y ahí se especifica que al sufrir una herida o herida grave se debe retirar un dado de acción y si hay una herida y sufres otra herida ésta pasa a ser una herida grave. Creo que ésto tiene más lógica que lo que estaba haciendo hasta ahora, que era poner el marcador debajo del dado. Además que tampoco estaba cambiando las heridas por heridas graves, simplemente ponía otra herida. Bueno, lo comido por lo servido, pero este proceder no me ha dejado buen sabor de boca. Así que he decidido no abrir el sobre, y la próxima vez que juegue hacerlo con estas precisiones sobre el reglamento. Reglamento, que por otra parte, está muy bien, pero al que esa laguna impide, en mi opinión, que el juego sea redondo.


DOMINGO:

Como no he quedado totalmente satisfecho con el desarrollo de las partidas de Blackstone Fortress, he decidido volver a intentarlo de nuevo desde el principio. Pero esta vez aplicando las reglas relativas a la asignación de heridas y heridas graves que vienen en Cursed City, que en mi opinión recogen el espíritu de su predecesor, al tiempo que corrigen sus lagunas de reglamento. De momento las diferencias no son muy grandes, posiblemente se noten bastante más durante los asaltos a los bastiones, que es cuando el juego realmente te aprieta, que en los combates de las exploraciones. Ya veremos, por ahora no he conseguido más que 3 pistas tras completar una exploración, así que mañana tendré que empezar otra.


Sigue cuidándote mucho. Un saludo.

SEMANA 22.25 El verdadero éxito sólo se logra tras superar el fracaso. Lástima que ninguna de las muchas decepciones que he acumulado me hay...